Menos es más: Fotografía y vídeo de bodas

FAQ (Preguntas frecuentes)

Si tu estilo es el rock y te ponen música clásica, ¿cómo te sientes? Tal vez puedas adaptar el oído, pero ni Bunbury cantará una ópera igual que Plácido Domingo, ni éste podrá cantar una canción de los Héroes del Silencio igual que el primero.

Todos los profesionales os darán un servicio impecable, sin embargo, hay que tener claro en qué estilo os definís para elegir al más idóneo. Sin recurrir a las etiquetas como clásico, documental, moderno, etc, el estilo que queráis para vuestras fotos debe ser el que os represente. Sentiros fuera de vuestro «rollo» solo hará que sea más difícil sentiros cómodos con unas personas que os acompañarán de principio a fin en vuestro día.

¿Nuestro estilo? No nos gustan las etiquetas, porque hasta el fotógrafo más moderno hará fotos de familia y el más clásico captará un abrazo. Pero sí escapamos del punto de vista clásico. Nos gusta captar momentos, sin dejar de lado el arte que llevamos dentro y que intentamos plasmar en cada foto.

En cuanto lo tengáis claro! Ni más ni menos. Tened en cuenta que lo más difícil de cuadrar es la elección del salón, la fecha de la iglesia y fotógrafo. El orden ideal debería ser ese, y si tenéis claro que lo vais a contratar, cuanto antes cerréis todo eso antes podréis «respirar».

Hacer frente a una boda en términos económicos es un esfuerzo que las parejas hacéis, y recalcamos la palabra esfuerzo porque sabemos lo que cuesta una boda por experiencia propia. Por ello siempre proponemos una serie de pagos aplazados para las parejas que así lo prefieran, y siempre adaptando los pagos a vuestras posibilidades. Trabajamos para las personas y el dinero tiene que ser lo último en condicionar vuestros deseos. Somos personas que trabajamos para personas, y cada situación personal es distinta, siempre.

¿Estáis cómodos con vuestros compañeros de trabajo? ¿Sabéis cómo trabajan y qué podéis esperar de ellos? Una gran ventaja de contratar foto y vídeo con nosotros es que conocemos a nuestro equipo, sabemos cómo trabajan, y por tanto la colocación y resultado del reportaje será siempre mejor. ¿Es necesario? No. ¿Es recomendable? Absolutamente!

Y es que nuestro cometido es contar historias. Nos gusta hacerlo, y lo hacemos lo mejor que podemos. En una fotografía se puede decir mucho con un solo encuadre. En vídeo buscamos lo mismo, transmitir algo que os siga emocionando dentro de muchos años al verlo. Para ello, no nos limitamos a un vídeo documental, sino que contamos una historia en la que los protagonistas sois vosotros, y todo sin que tengáis que actuar: es vuestra historia! Y es que la realidad en las bodas debe siempre superar a la ficción! Podéis ver ejemplos de nuestros vídeos aquí.

Depende de cómo se desarrolle la boda entregaremos un número mayor o menor de fotos, pero siempre respetando un mínimo de 500, que es lo que marcamos en el contrato. Además dispondréis de una galería privada en la que mediante contraseña podréis compartir ese reportaje con personas de todo el mundo. Una forma de que quienes están lejos puedan compartir vuestra felicidad de ese día con vosotros.

¿Os gustan los cuentos a medias? A nosotros tampoco. Por eso, empezamos cuando os vestís, y terminamos cuando nos digáis. Nuestro día es para cubrir vuestra boda, de principio a fin, por lo que vosotros sois los que marcáis el «The end» de nuestro día con vosotros.

Francamente, odiamos los fotomatones. Los consideramos una enfermedad que arrastra a los invitados desde la zona de fiesta a un sitio a hacerse fotos, con las colas que eso conlleva y haciendo que no puedan disfrutar de la barra libre.

Tras esa experiencia vivida a lo largo de los años hemos desarrollado una alternativa, que llamamos #SameDayPrints. Se trata de un servicio de impresión de fotografías de vuestra fiesta, donde somos nosotros, los fotógrafos, los que nos vamos moviendo por la barra libre, y los invitados solo tienen que estar pendientes de pasárselo bien. Ahí captamos naturalidad y locura a partes iguales, consiguiendo fotografías divertidas sin que nadie tenga que hacer colas para hacérselas.